Recientes excavaciones arqueológicas indican que en las Bahamas ya había habitantes en el 300 y 400 D.C. Estas personas vinieron probablemente desde Cuba y dependían del océano para obtener su alimento.
En el Siglo X, indios Lucayan –un subgrupo de los Arahuacos- se establecieron en las Bahamas. Los Lucayan partieron desde las Antillas para evitar a los enemigos, los indios Caribes, que eran guerreros feroces y caníbales. Un grupo pacífico, los Lucayan, que eran agricultores que vivían en cabañas de paja, usaban herramientas de piedra y hacían su propia cerámica. Ellos eran avanzados política, religiosa y socialmente.
Cuando Cristóbal Colón llegó en 1492 a San Salvador (algunos historiadores creen que desembarcó en Cat Island), había cerca de 40.000 Lucayan viviendo en Bahamas. Aprovechándose de la naturaleza gentil de los habitantes, después de tres años los esclavizó y los envió a La Española para que trabajaran en sus minas. Esclavitud, enfermedad y otras miserias eliminaron a toda la tribu en un periodo de 25 años posteriores a la llegada de Colón.



















